El sentido comunitario, la participación sincera, desinteresada, crítica y constructiva que nos llena en libertad a elevar nuestra espiritualidad para desarrollar una verdadera “identidad verbita”.
Son innumerables las tareas y áreas en las que trabajamos conciente y comprometidamente. Creemos que con estas actividades podemos integrar la Fe y la Cultura, sin ningún tipo de conflicto.
De ahí que planificar nuestro servicio implica preguntarnos acerca de nuestra entrega en lo comunitario, convirtiéndose en una expresión de
la ESPERANZA.