Aprendizajes que dejan huella
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Las salidas educativas forman parte de nuestra propuesta pedagógica. En cada recorrido, los contenidos del aula se encuentran con la realidad, el patrimonio, la naturaleza, el trabajo y las personas.
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Aprender fuera de la escuela también es crecer en autonomía, fortalecer los vínculos y descubrir nuevas maneras de mirar lo que nos rodea.
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Nuestras experiencias educativas
Sierras Chicas y el cuidado de la casa común
El recorrido por Sierras Chicas y el entorno del Dique La Quebrada ofrece una oportunidad para encontrarse con la riqueza natural de Córdoba y reflexionar sobre nuestra responsabilidad en el cuidado del ambiente.
La observación del paisaje permite reconocer el valor del agua, la biodiversidad y los espacios naturales, así como la necesidad de adoptar prácticas responsables para preservarlos.
Desde la perspectiva de la Casa Común, cuidar el ambiente es también cuidar la vida y pensar en las generaciones futuras. La experiencia invita a pasar de la reflexión a pequeños compromisos cotidianos que expresen una manera más consciente y solidaria de habitar el mundo.
Circuitos productivos: del ambiente al trabajo
La salida educativa a Villa General Belgrano invitó a los alumnos de 3.º año a descubrir los circuitos productivos de nuestra provincia a través de una experiencia directa con distintos emprendimientos regionales.
Durante la jornada, recorrieron establecimientos vinculados con la elaboración de productos lácteos, aceites y esencias, chocolates y cerveza artesanal. A partir de estas visitas, pudieron reconocer cómo los recursos naturales se transforman mediante el trabajo, la tecnología y los conocimientos de las personas, dando origen a productos con identidad regional y valor agregado.
La experiencia permitió acercar los contenidos escolares a situaciones concretas, conocer diferentes actividades económicas y descubrir la diversidad de tareas, oficios y profesiones que intervienen en cada proceso productivo.
Además, esta propuesta adquiere un significado especial en el recorrido de los estudiantes, ya que contribuye a conocer distintos ámbitos laborales y a reunir información para elegir, con mayor conocimiento de sus intereses y posibilidades, la orientación que cursarán en 4.º año. Aprender también es salir del aula, observar, preguntar y descubrir nuevas posibilidades para el propio futuro.
Un viaje, nuevos vínculos y experiencias compartidas
La salida educativa a Valle Hermoso, con el recorrido en el Tren de las Sierras, es mucho más que una oportunidad para disfrutar de los paisajes de nuestra provincia. Se convirtió en una jornada de encuentro, recreación y camaradería, especialmente significativa para los alumnos de 4.º año.
Al comenzar el Ciclo Orientado, los estudiantes provenientes de las tres divisiones de 3.º año se reorganizan en dos nuevos cuartos años, con orientaciones diferentes. Este cambio representa el inicio de una etapa en la que conocerán nuevos compañeros, construirán otras dinámicas de trabajo y compartirán experiencias que enriquecerán su trayectoria escolar.
En este contexto, la jornada recreativa ofreció un espacio para encontrarse más allá del aula, compartir juegos, conversaciones y momentos de alegría, fortaleciendo los vínculos existentes y creando otros nuevos. El recorrido en el Tren de las Sierras aportó, además, la posibilidad de disfrutar del entorno natural y descubrir los paisajes que forman parte de la identidad cordobesa.
Porque cada nueva etapa trae desafíos, pero también oportunidades, esta experiencia nos recuerda que los vínculos se construyen compartiendo. Un viaje que permitió disfrutar del camino y comenzar a transitar juntos una nueva etapa escolar.
Tras las huellas del Cura Brochero: una experiencia de fe, encuentro y compromiso
La peregrinación de 5.º año vinculada con la figura del Cura Brochero constituye una experiencia que trasciende el recorrido geográfico. Es una invitación a encontrarse con la historia de un hombre que hizo de su vida un compromiso concreto con los demás, especialmente con quienes más necesitaban acompañamiento.
A lo largo de esta experiencia, los alumnos tienen la oportunidad de compartir el camino, fortalecer los vínculos y descubrir el valor de la solidaridad, la sencillez y el servicio. La figura de Brochero permite reflexionar sobre una fe que no se queda en las palabras, sino que se expresa en acciones capaces de transformar la vida de las personas y de las comunidades.
La entrega del poncho, símbolo profundamente ligado a esta experiencia, y el gesto de compartir la cruz con las familias ayudan a expresar el sentido de una vivencia que deja huellas en la historia personal y comunitaria de los jóvenes.
En sintonía con la identidad misionera de nuestra escuela, esta peregrinación recuerda que el camino de la fe se construye caminando con otros, tendiendo la mano y comprometiéndose con la realidad.